TRASTORNOS MENTALES QUE PUEDEN LLEVAR AL SUICIDIO

  • Ricardo Valenzuela
  • 24 julio, 2019
  • NOTICIAS
  • 182 Views

Durante mucho tiempo, y prácticamente hasta hace unos años, el estigma existente sobre las enfermedades mentales y los trastornos leves ha hecho que las personas que los padecían se ocultaran y negaran unos problemas que, en mayor o menor medida, podían tratarse.

Estos son algunas de las enfermedades mentales más comunes entre la población:

DEPRESIÓN

La depresión es una enfermedad que abarca a la tristeza, pero no solamente a la tristeza, sino a todo el aparato emocional que se ve súbitamente apagado e incapacitado para dejarme interactuar con el mundo que me rodea como soy yo.

Tiene una infinidad de formas de tratarse, desde psicoterapia y fármacos, hasta procedimientos con dispositivos médicos sencillos que casi producen una mejoría inmediata. Este trastorno, además, afecta directamente a tres partes del cerebro que son el hipocampo, la amígdala y la corteza prefrontal.

¿Cuáles son los diferentes tipos de depresión?

– El trastorno depresivo grave

– El trastorno distímico

– Depresión psicótica

– Depresión posparto

– El trastorno afectivo estacional

El primer paso para obtener el tratamiento adecuado es visitar a un médico. Ciertos medicamentos y condiciones médicas, tales como virus o trastornos de tiroides, pueden provocar los mismos síntomas que la depresión. Un médico puede descartar estas posibilidades por medio de un examen físico, una entrevista, y pruebas de laboratorio.

ESQUIZOFRENIA Es una enfermedad cerebral grave. Las personas que la padecen pueden escuchar voces que no están allí, pueden pensar que otras personas quieren hacerles daño y a veces no tiene sentido cuando hablan, razón por la cual es difícil para ellos mantener un trabajo o cuidar de sí mismos.

¿Qué provoca esquizofrenia?

No se conoce qué provoca la esquizofrenia, pero las investigaciones indican que tiene que ver con una combinación de factores genéticos y ambientales que crean un estado de vulnerabilidad en la persona y una predisposición a desarrollar el trastorno si se dan circunstancias facilitadoras para ello.

Síntomas

Las personas con síntomas positivos pueden “perder contacto” con algunos aspectos de la realidad y presentar alucinaciones, ilusiones, trastornos del pensamiento (maneras inusuales o disfuncionales de pensar), trastornos del movimiento (movimientos agitados del cuerpo)

También se asocian con alteraciones de las emociones y comportamientos normales.

“Efecto plano” (expresión reducida de las emociones a través de la expresión facial o tono de voz), reducción de los sentimientos de placer en la vida cotidiana, dificultad para comenzar y mantener actividades, hablar reducido.

Síntomas cognitivos: Para algunos pacientes, los síntomas cognitivos de la esquizofrenia son sutiles, pero para otros, son más graves y los pacientes pueden notar cambios en su memoria u otros aspectos del pensamiento.

Tipos de esquizofrenia

– Paranoide

– Hebefrénica

– Catatónica

– Simple

– Depresión postesquizofrénica

– Esquizofrenia residual

– Esquizofrenia indiferenciada

Diagnóstico

El diagnóstico de la esquizofrenia se realiza a través de la historia clínica del paciente, donde se reflejan tanto los antecedentes familiares como los acontecimientos sufridos por el paciente y los tratamientos prescritos, así como una entrevista a las personas que forman parte del entorno del paciente. Además, se basa en criterios clínicos, pruebas psicométricas, neuropsicológicas, escáneres cerebrales y estudios de tejido microscópicos.

TRASTORNO DE ANSIEDAD

Todos nos preocupamos por cosas como los problemas de salud, dinero o los problemas familiares. Sin embargo, las personas con trastorno de ansiedad generalizada se preocupan extremadamente por éstas y muchas otras cosas, incluso cuando hay poca o ninguna razón para preocuparse. El simple hecho de lidiar día a día les causa ansiedad, y piensan que las cosas siempre saldrán mal. A veces, estas preocupaciones hacen que las personas con este trastorno no puedan realizar sus actividades diarias.

El trastorno de ansiedad generalizada se desarrolla lentamente, y suele comenzar durante la adolescencia o juventud. Los síntomas pueden mejorar o empeorar en distintos momentos, y con frecuencia empeoran durante momentos de estrés.

¿Qué causa el trastorno de ansiedad generalizada?

A veces el trastorno de ansiedad generalizada es hereditario, pero nadie sabe con seguridad por qué algunas personas lo tienen y otras no. Los investigadores han descubierto que hay varias partes del cerebro relacionadas con el miedo y la ansiedad. Los estudios sugieren que las preocupaciones extremas que acompañan a este trastorno pueden ser una manera de evitar o ignorar alguna otra preocupación más profunda. Si la persona soluciona ese problema, entonces las preocupaciones del trastorno de ansiedad generalizada también desaparecerían.

Síntomas

– Dificultad para quedarse dormido o permanecer dormido

– Tensión muscular

– Irritabilidad

– Problemas para concentrarse

– Sensación de cansarse con facilidad

– Inquietud o sentimiento de estar nervioso o a punto de estallar

– Temblores

– Falta de aire

– Latidos cardíacos acelerados

– Boca seca

– Mareos

– Náuseas

Cuándo consultar a un médico

Cuando esa preocupación en demasía, está interfiriendo con tu trabajo, relaciones y otros aspectos de tu vida. Si te sientes deprimido, tienes problemas con alcohol o drogas, o si tienes otros problemas de salud mental junto con la ansiedad

Tratamiento

Existen diferentes tipos de medicamentos se usan para tratar el trastorno de ansiedad generalizada: Antidepresivos, Buspirone, Benzodiazepinas y psicoterapia

TRASTORNO BIPOLAR

Es una enfermedad maniaco-depresiva, un trastorno mental caracterizado por alteraciones en el ánimo, energía, pensamiento, conducta y funcionamiento. Se estima que afecta del 1 al 2% de la población mundial, se presenta en hombres y mujeres por igual, sin distinción de raza o condición social.

Síntomas

En este padecimiento se alternan episodios de depresión de al menos dos semanas de duración con periodos de elevación del ánimo a los que se les llama hipomanía o manía. Durante estos últimos, se presentan por varios días: ánimo exaltado ya sea eufórico o irritable, con incremento de la energía, disminución de la necesidad de dormir (con un par de horas es suficiente sin sentir cansancio), incremento de búsqueda de actividades placenteras (como gastos excesivos o conducta sexual desinhibida)y pensamiento y habla acelerados e incluso ideas o planes poco realistas

¿Cómo se diagnóstica?

De acuerdo al Manual Diagnóstico y Estadísticos de los Trastornos Mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana (DSM-5) 5ta edición, se distinguen principalmente cuatro tipos de trastornos bipolares:

– Trastorno bipolar tipo I, donde se presenta al menos un episodio de manía (más de 7 días de ánimo elevado o gravedad que requiere hospitalización) con o sin episodios depresivos.

– Trastorno bipolar tipo II, episodios hipomanía y varios episodios depresivos, sin llegar a presentar manía.

– Ciclotimia, síntomas de depresión y de hipomanía por lo menos durante dos años que no llegaron a componer un episodio de depresión o manía.

– Trastorno bipolar no especificado, aquellos padecimientos con síntomas del trastorno que no encajan en los anteriores.

¿Cómo se trata?

El tratamiento de este padecimiento está orientado al control y prevención de los episodios de depresión y elevación del ánimo por medio de medicamentos, psicoterapia y otras intervenciones como incluso la Terapia Electroconvulsiva. No existe una cura para esta enfermedad, pero el tratamiento oportuno puede lograr el control de los síntomas y mejorar el funcionamiento de las personas que viven con esta condición. Una combinación de medicamentos, terapia, cambios en el estilo de vida y el apoyo de familiares, amigos y compañeros ayudan a las personas con trastorno bipolar a estabilizar su estado de ánimo ya vivir las vidas que desean.

¿Cómo mantengo una buena salud mental?

– Llevar una alimentación balanceada

– Hacer ejercicio regular

– No abusar de las bebidas alcohólicas

– Evitar por completo el consumo de tabaco, drogas y otras adicciones

– Controlar las enfermedades crónicas degenerativas que pueden inducir a trastornos mentales.

– El cerebro se alimenta de vasos sanguíneos y si el vaso sanguíneo no está sano, se afecta también la salud mental.

– Mantener a raya el estrés mediante prácticas como ejercicios de respiración, meditación y relajación

-Aprender a decir que “no” ante situaciones que demandan más carga.

– Equilibrar el tiempo de trabajo con el de descanso

– Disfrutar de las relaciones personales y relaciones familiares armónicas – Estas medidas no aseguran que no vayamos a sufrir algún padecimiento mental, pero baja el riesgo, y si se padece, a que se manifieste menos fuerte.

Fuente: wradio.com.mx

Deja un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.