MASTURBACIÓN Y OTRAS ANALOGÍAS SEXUALES EN HARRY POTTER Y EL PRISIONERO DE AZKABAN DE CUARÓN

  • Ricardo Valenzuela
  • 2 agosto, 2019
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Cuando a nuestro compatriota Guillermo del Toro le ofrecieron dirigir Harry Potter y el Prisionero de Azkabán, él la dejó a un lado por considerarla un tanto infantil. Además de que empezaría a rodar su propio cuento de hadas al mismo tiempo: El Laberinto del Fauno.

Sin embargo, a recomendación del creador del Espinazo del diablo, su colega y amigo de años, Alfonso Cuarón aceptó el trabajo con el reto de aportar a la saga un sentido sombrío y adulto. El cual, estaba muy distante en las dos entregas anteriores: La piedra filosofal y La cámara secreta.

Desde el diseño de producción hasta el montaje, Cuarón realizó toda una estética y mensaje propio alrededor del tercer libro de J.K. Rowling. Se trata de la sexualidad y el crecimiento de los personajes.

Influido por dos de sus obras, Y tu mamá también y La princesitaAlfonso declaró que esta película es el descubrimiento de la identidad y la sexualidad en Harry, Ron y Hermione a través de simbolismos, por momentos, obvios.

HECHIZO MASTURBACIÓN

Desde el primer plano de El Prisionero de Azkaban, Alfonso Cuarón ya nos habla sobre una experiencia común en los adolescentes: la masturbación.

La cámara entra por la ventana a la habitación de Harry. Ahí, observamos al joven mago bajo las sábanas. Agita y agita su varita para tratar de realizar un hechizo. Pero, tío Vernon abre la puerta y Harry rápidamente se acuesta y finge estar dormido.

Esta secuencia se repite en al menos tres ocasiones. Y así, la analogía a este despertar sexual se muestra de una manera sutil. Ideas cinematográficas que serían agradecidas por Rowling, quien ya había establecido este tercer libro como el más maduro de la saga.

DE LA INFANCIA A LA ADOLESCENCIA

Además, es evidente que en esta película Harry Potter tiene respuestas emocionales muy diferentes a las que había mostrado en las cintas anteriores. Rebeldía, enojo e interés amoroso y sexual son los principales temas que Potter desenvuelve en el largometraje.

Colarse con la capa de invisibilidad en forma de identidad falsa al bar Las Tres Escobas, donde sólo se permite la entrada a los adultos, es otra de las analogías de su evolución a la adolescencia.

Asimismo, según J.K. Rowling la aparición de los dementores en este filme metaforiza los miedos de los adolescentes y sus temores al crecimiento. Incluso, uno de los más comunes como es la depresión.

El propio Cuarón comentaría que para abordar la relación hormonal y sexual entre Harry, Ron y Hermione utilizaría películas como Los 400 golpes de Francois Truffaut para mostrar el proceso de la amistad al coqueteo.

¿SEXO EN HOGWARTS?

A manera de broma, en El Prisionero de Azkaban, Cuarón decidió dejar una escena curiosa tras los créditos. Se trata de cuatro pies que se pueden observar dentro del Mapa del Merodeador.

La forma en cómo aparecen las pisadas da la impresión de que dos personas están teniendo sexo. Aunque el diseñador de la escena, Rus Wetherell comentó que no necesariamente se trata de esa acción, aunque dejó las cosas a la imaginación.

Por su parte, Alfonso le gustó tanto el guiño que decidió dejarlo para alimentar aún más el sentido de la película.

J.K. ROWLING

En medio de la celebración de su cumpleaños número 54, recordamos cómo J.K. Rowling compartió que una de sus adaptaciones favoritas es la de Alfonso Cuarón por los elementos que aportó a su obra.

Sin embargo, también es sabido que mantuvo varias diferencias con el mexicano debido a que esta es la entrega menos fiel a los libros y más cinematográfica. Finalmente, la escritora inglesa ha declarado que la sexualidad es un factor importante en sus personajes, como el tema de Albus Dumbledore, por lo que esta ha sido una de las razones por las cuales amó El Prisionero de Azkaban de Alfonso Cuarón.

Fuente: www.reporteindigo.com

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