AMARSE A UNO MISMO. ¿AUTOESTIMA Y EGOÍSMO?

El amor a uno mismo “Si yo no pienso en mí, quién lo hará……Si pienso en mi, quién soy”
Autoestima y egoismo son tomados generalmente como términos antagónicos, aunque ambos comparte un significado muy emparentado: la idea de quererse, valorarse, reconocerse y ocuparse de sí mismo.

Sabemos dónde está cada cosa y cada persona que queremos, pero muchas veces no sabemos dónde estamos nosotros. Nos hemos olvidado de nuestro lugar en el mundo. Podemos ubicar rápidamente el lugar de los demás, el lugar que los demás tienen en nuestra vida, y a veces hasta podemos definir el lugar que nosostros tenemos en la vida de otros, pero nos olvidamos cuál es el lugar que nosotros tenemos en nuestra propia vida.

Nos gusta enunciar que no podríamos vivir sin algunos seres queridos. Yo propongo hacer nuestra la irónica frase con la que sintetizo mi real vínculo conmigo:

No puedo vivir sin mí.
La primera cosa que se nos ocurre hacer con alguien que queremos es cuidarlo, ocuparnos de él, escucharlo, procurar las cosas que le gustan, ocuparnos de que disfrute de la vida y regalarle lo más que quiere en el mundo, llevarle a los lugares que más le agradan, facilitarle las cosas que le dan trabajo, ofrecerle comodidad y comprensión.

Cuando el otro nos quiere, hace exactamente lo mismo

Ahora, me pregunto: ¿Por qué no hacer estas cosas con nosotros mismos?

Seria bueno que yo me cuidara, que me escuchara a mi mismo, que me ocupara de darme algunos gustos, de hacerme las cosas más fáciles, de regalarme las cosas que me gustan, de buscar mi comodidad en los lugares donde estoy, de comprarme la ropa que quiero, de escucharme y comprenderme.

Tratarme como trato a los que me quieren.

Pero, claro, si mi manera de demostrar mi amor es quedarme a mereced del otro, compartir las peores cosas juntos y ofrecerle mi vida en sacrificio, seguramente, mi manera de relacionarme conmigo será complicarme la vida desde que me levanto hasta que me acuesto.

El mundo actual golpea a nuestra puerta para avisarnos que este modelo que cargaba mi abuela, “la vida es nacer, sufrir y morir”, no sólo es mentira, sino que además es mal intencionado (les hace el juego a alguno comerciantes de almas).

Si hay alguien que debería estar conmigo todo el tiempo, ese alguien soy yo.

Fuente: mujerdigna.com – JORGE BUCAY
Deja un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.